La primera menstruación es una etapa importante en la vida de muchas adolescentes, pero todavía está rodeada de dudas, silencios y creencias heredadas. En La regla no duele, Berta SOL defiende una educación menstrual que ayude a las nuevas generaciones a conocer su cuerpo con naturalidad y confianza.

¿Recuerdas cómo te explicaron qué era la regla?

Para algunas mujeres fue una conversación tranquila en casa. Para otras, una explicación apresurada, una clase en el colegio o una mezcla de información, comentarios de amigas y preguntas que nunca llegaron a hacerse.

Aunque hablar de menstruación resulta hoy mucho más habitual que hace unas décadas, todavía existen ideas que se transmiten de generación en generación sin demasiada reflexión.

Berta SOL dedica el inicio de La regla no duele: Cómo conseguí librarme de los dolores de regla… ¡y del ibuprofeno! precisamente a esta cuestión.

Antes de entrar en las hormonas, la alimentación o las estrategias de autocuidado, la autora considera necesario revisar la relación que hemos construido con la menstruación.

De los cuentos tradicionales a los tabúes menstruales

Uno de los apartados más originales del libro analiza el simbolismo femenino presente en cuentos clásicos como Caperucita Roja, Blancanieves y La Bella Durmiente.

Berta recoge interpretaciones que relacionan determinados elementos rojos de estas historias con la transición de la infancia a la edad adulta, invitando a reflexionar sobre los mensajes culturales que han acompañado a generaciones de niñas.

También habla de creencias que han contribuido a presentar la menstruación como algo incómodo, vergonzoso o incluso impuro.

Frente a esos mensajes, la autora propone sustituir el silencio por información y las ideas negativas por conversaciones abiertas.

El libro recuerda además que el 28 de mayo se celebra el Día de la Higiene Menstrual, una fecha que permite visibilizar las dificultades que todavía encuentran muchas niñas y mujeres para acceder a productos de higiene e instalaciones adecuadas.

La educación menstrual no consiste únicamente en explicar qué es la sangre menstrual. También implica hablar de los cambios físicos, las emociones, la higiene y las situaciones que requieren una consulta sanitaria.

Acompañar a las adolescentes también es una forma de educar

Una de las propuestas más entrañables del libro es cambiar la manera en que recibimos la primera regla.

Berta describe celebraciones que existen en distintas culturas para marcar esta transición y plantea que cada familia pueda encontrar su propia forma de acompañarla.

No se trata necesariamente de organizar una fiesta. Puede ser una conversación, un pequeño regalo, un diario menstrual o simplemente un momento de confianza entre madre e hija.

La clave está en respetar cómo quiere vivirlo cada adolescente.

La primera menstruación puede ser una oportunidad para iniciar una relación más consciente con el cuerpo, no una experiencia marcada por el miedo.

La autora también anima a que los niños participen de una educación respetuosa, entendiendo que la menstruación forma parte de la salud y no debería ser un asunto rodeado de secretos.

A lo largo del libro se explican las fases del ciclo, la ovulación, los cambios hormonales y distintos hábitos de autocuidado, por lo que puede servir también como punto de partida para resolver dudas en familia.

La regla no duele está dirigido tanto a mujeres adultas como a madres y padres que desean acompañar a sus hijas durante esta etapa.

Su aportación en este terreno es recordar que la información no solo ayuda a comprender los cambios físicos: también puede contribuir a construir una relación más serena, respetuosa y positiva con el propio cuerpo.

Y quizá esa sea una de las enseñanzas más importantes que podemos transmitir a las siguientes generaciones.