Un lugar digno para patinar y montar en bmx, un aliciente para los deportes extremos similar al de los pueblos cercanos, era lo que tenÃan en mente los practicantes de bmx y skate de Berja cuando el ayuntamiento de la ciudad anunció la construcción de un skatepark.
Una vez instaladas no tardarÃan en llegar las primeras muestras de descontento por parte de quienes lo iban a utilizar.
La empresa encargada de la construcción de las rampas no tenÃa experiencia en el sector, lo que originó que los módulos no puedan ser utilizados por patines e incluso causarÃa dificultadas para ser usadas por bicicletas, la poca seguridad que tienen las mismas, y la nula adaptación a las necesidades de estos deportes serian solo algunas de las protestas de los desilusionados chavales.
En los últimos dÃas de nuevo nos llegaban unas quejas, en este caso se trataba de un problema más grave aún y es que el skatepark se ha convertido en un lugar donde destrozar las botellas de vidrio después de un botellón.
El parque en el que está instalado es el lugar en el que muchos jóvenes se reúnen para pasar tardes y noches consumiendo alcohol, pese a la prohibición de consumo de alcohol en la vÃa pública.
El colectivo de jóvenes practicantes de bmx y skate, una vez más, vuelven a mostrar su completo descontento ante lo que califican como una tomadura de pelo y una completa vergüenza, y es que encima de presumir de un supuesto skatepark digno, el ayuntamiento no pone medios para que los jóvenes no tenga que pasar horas barriendo cristales antes de poder intentar usar esas rampas.