La organización agraria ASAJA Almería ha celebrado este viernes en Berja su Asamblea General Ordinaria, reuniendo a numerosos socios, representantes institucionales, entidades colaboradoras y patrocinadores.
El encuentro sirvió para analizar la situación actual del campo almeriense y abordar algunos de los principales retos a los que se enfrentan agricultores y ganaderos en los próximos meses, en una cita presidida por la presidenta de ASAJA Almería, Adoración Blanque Pérez, junto al Comité Ejecutivo de la organización.
Durante la jornada, desde ASAJA Almería se agradeció la participación de agricultores y ganaderos asistentes, así como la implicación de administraciones, empresas y entidades colaboradoras que respaldaron la celebración de esta Asamblea en Berja.
El acto de clausura contó con la participación del alcalde de Berja, José Carlos Lupión, el concejal de Agricultura, Jorge Moreno, y la diputada provincial María Luisa Cruz Escudero, quienes dieron la bienvenida a los asistentes y destacaron el peso que el sector agrícola tiene para la economía y el desarrollo del municipio.
En su intervención de cierre, la presidenta de ASAJA Almería puso el foco en las principales reivindicaciones que marcarán el trabajo de la organización en los próximos meses. Entre ellas destacó la necesidad de agilizar la constitución del nuevo Gobierno andaluz para evitar retrasos en medidas consideradas fundamentales para el sector, especialmente las ayudas destinadas a paliar los efectos de las heladas en los cultivos de almendra.
Asimismo, durante la Asamblea se abordaron otros asuntos de preocupación para el campo almeriense como la falta de mano de obra, el incremento de plagas, la sanidad vegetal, el refuerzo de los seguros agrarios, la repercusión de los acuerdos comerciales internacionales y la necesidad de impulsar el relevo generacional en la agricultura y la ganadería.
Desde ASAJA Almería insistieron además en la importancia de promover políticas agrarias “valientes y comprometidas” que permitan garantizar la viabilidad y competitividad de las explotaciones agrícolas y ganaderas, asegurando el futuro del sector y el mantenimiento de la actividad económica y social en el medio rural.
