Finalmente no hubo moñiga, pero sà ganador de la Caca de la Vaca. Los organizadores y el público esperaron pacientemente, con buena música, bebida y comida, que la vaca, a la que este año se le habÃa renombrado como ‘Lucera’, y pesaba 984 kilogramos, pese a ser la misma res que el año pasado se llamaba Florida, “porque le cambian el nombre cada añoâ€, hiciera sus necesidades, pero la larga espera no sirvió para nada.
Mejor dicho, sirvió para que Alejandro Aguilera, comprador de la parcela 269, ganara mil euros, y para que Encarni Sánchez y José Domingo se llevaran a casa cada uno las dos exquisitas paletas de jamón que se sortearon. La vaca lechera Lucera, a la que por cierto le falta un cuerno porque tuvo un mal encuentro con un alambre, no tuvo ganas de depositar su real boñiga durante el tiempo estipulado por la organización. Dos largas
horas esperando con el público deseando que parara en su parcela. Pero nada de nada. Lucera se sentaba en el albero a contemplar el panorama, tomar el sol y ver la expectación que levantaba, pero pese al festÃn de paja y pienso que se habÃa dado, no hubo suerte, y tuvo que ser el tradicional sorteo con bolas el que designara el ganador. En la plaza de toros de Berja se celebraba el domingo la segunda edición de la ‘Caca de la Vaca’, un evento organizado por la Real e Ilustre CofradÃa de Penitencia del SantÃsimo Cristo de la Buena Mu
erte y MarÃa SantÃsima de la Amargura para recaudar fondos.
Como explicaba el hermano mayor de la cofradÃa, José González Acién, “se divide el albero de la plaza de toros en cuadrÃculas y se vende cada una al público asistente a cinco euros. Se saca la vaca al coso y se espera que el animal realice sus deposiciones. Donde cae la boñiga, el comprador de la cuadrÃcula correspondiente gana mil euros
. Hay un jurado que decide que en caso de depositar las heces en varias cuadrÃculas se reparta el premio a partes iguales. El premio se paga gracias a la publicidad que se ingresa a través de anuncios de los comercios de Berja, El Ejido o Adraâ€. Hay que hacer constar que la organización encuentra muchos problemas en encontrar vacas mansas en el Poniente, porque apenas hay.
Según González Acién “en la comarca no hay vacas lecheras mansas asà que esta vez se utiliza la misma que el año pasado. El dÃa anterior se le encierra en los corrales y se le alimenta con pienso y paja para que esté en condiciones a la hora de salir a la plaza. Es una vaca muy dócil que ya está acostumbrada. Este año se ha notado la crisis económica, pero la recaudación no ha estado mal y han repetido los anunciantes e incluso algunos con los anuncio
s más grandes. La hermandad tiene muchos gastos porque nuestra salida en Semana Santa cuesta muchÃsimo, tenemos el Palio con tercipelos nuevos y es todo muy caro. Hay que agradecer al ayuntamiento su apoyo porque se vuelca para ayudarnos, pero aunque este año no haya boñiga en 2012 quremos hacer la tercera edición porque la Caca de la Vaca es ya toda una fiesta que sirve de encuentro para los miembros de la hermandad y todos los virgitanos. Invitamos a todos a que vengan el año que vieneâ€, afirmaba el hermano mayor de la cofradÃa, que sale tradicionalmente en estación de penitencia el Miércoles Santo. La peculiar idea surgió al ver un espectáculo similar que se habÃa realizado en Galicia. El ayuntamiento de Berja cedió la plaza de toros y el servicio de barra fue gestionado por el Mesón La Esquinita.