Gabriel Álvarez, trabajador del Ayuntamiento, pide daños y perjuicios a Tapia por «acoso laboral» y no restituirle en su puesto pese a existir una sentencia favorable

 

Gabriel Álvarez, trabajador afectado.Un trabajador de la Entidad Local Autónoma de Balanegra, Gabriel Álvarez López, va a presentar denuncia contra la alcaldesa Mercedes Tapia (PP) pidiendo daños y perjuicios por acoso laboral al no haber sido restituido en su puesto de trabajo anterior como responsable del servicio de Mantenimiento, pese a existir sentencia judicial en este sentido, y por continuar, según afirma, el maltrato verbal y de acción contra él, que le ha motivado estar de baja y con tratamiento por ansiedad y depresión, teniendo que tomar varias pastillas diarias. Se da la circunstancia que el puesto de trabajo que ocupaba Álvarez está siendo desarrollado por un familiar del esposo de la alcaldesa Mercedes Tapia.

 

Gabriel Álvarez asegura que toda esta desagradable situación comenzó tras los incidentes de hace varios años a las puertas del ayuntamiento de Berja, en los que Mercedes Tapia exigía que Balanegra fuera independiente de Berja y llegó a encerrase en el salón de plenos virgitano teniendo que ser reducida por la Policía Local.

Tras aquellos hechos Tapia le ordenó a Álvarez que «no hablara con los enemigos, con los trabajadores del ayuntamiento de Berja», a lo que su entonces responsable del mantenimiento de los servicios urbanos le contestó que no había ninguna razón para que él dejara de hablar con ellos, «y me respondió que lo pagaría caro», afirma.

Álvarez asegura que a partir de ahí comenzó una desenfrenada carrera de acoso laboral contra él, llegando a prohibir Mercedes Tapia a los empleados de la ELA de Balanegra que se relacionaran con su persona. Por lo tanto todos le hacían el vacío temerosos de las represalias de la alcaldesa del Partido Popular. Pese a que una sentencia judicial obligó a Tapia a readmitir en su puesto de trabajo original a Gabriel Álvarez, nunca ha habido cumplimiento efectivo de ella, al haber sido destinado a tareas de peón. Gabriel Álvarez asegura que después de reincorporarse siguieron las vejaciones hacia él lo que le ha motivado a estar actualmente de baja laboral y en tratamiento médico por depresión. Esta semana el protagonista de la historia iba a firmar una demanda solicitando daños y perjuicios a Tapia por acoso laboral, al no haberse cumplido la anterior sentencia judicial que le obligaba a restituirle en su puesto de trabajo como responsable de los servicios de mantenimiento, con un salario bruto de 1300 euros mensuales.

«Tanto acoso estaba sufriendo que el médico me dio la baja por depresión y estando de baja me despidió dos veces. Actualmente tengo reconocida la baja por accidente de trabajo debido al acoso que sufro», asegura, recordando que «me ha echado del ayuntamiento a voces diciendo que yo no era nadie. Me ha prohibido que toque nada, desplazado de todos, con todo el personal echado a un lado y yo discriminado en otro. Les prohibió a los compañeros que me hablaran. Incluso me decía a mí que cogiera personal para alguna obra y luego se daba orden a esa cuadrilla para que no me hicieran caso. Algunos concejales han estado provocándome e insultándome para intentar que yo cometiera una agresión. Me he estado consumiendo y me he aguantado porque la justicia estaba de mi parte», se lamenta.

«Yo quiero mi puesto de trabajo y que se sepa en el pueblo que no he hecho nada. Yo no he hecho nada, sólo le dije hace unos cuatro años que no había ninguna razón para que no les dirigiera la palabra a los trabajadores del ayuntamiento de Berja, como ella me ordenó tras haber sido desalojada del encierro que protagonizó. Además siempre me he llevado estupendamente tanto con ella como con su marido, que incluso antes me hacían regalos. Siempre he estado a disposición del pueblo las 24 horas del día y me lo pagan acosándome y provocándome una enfermedad», denuncia el trabajador de Balanegra, casado y con dos hijos, quien argumenta además que «no deberíamos haber llegado a esto. Yo me hablo con todo el mundo y nadie puede prohibirme hacerlo. Pero como no le hice caso la tomó conmigo».

El Ayuntamiento de Balanegra afirmó que la categoría de jefe de personal que se reflejaba en las nóminas se debía a algún error mecanográfico, una posibilidad que fue posteriormente rechazada por la autoridad laboral. En su día el portavoz del PSOE de Balanegra, Manuel Pérez, interpuso un recurso contencioso administrativo contra Tapia por ocultar información, denunciando el acoso que sufría Gabriel Álvarez.