La Junta de Andalucía comenzó hace unas semanas a retirar toneladas de lodos del depósito y balsa de los Lavaderos El Segundo, una de las instalaciones más importantes y con mayor actividad en la época minera de Berja.

En total la administración andaluza espera mover 106.583,34 metros cúbicos de material para trasladarlo al hueco de explotación abandonado en Minas de Martos donde se están encapsulando con una capa de sellado que impida la entrada de agua.

En el entorno de la zona donde se está ejecutando los trabajos existen las grandes escombreras visibles desde el municipio, galerías, pozos y algunas casetas en ruina como únicos testigos de la actividad minera en el pasado, como el dique que contenía los lodos y que en los años 60 sufrió una rotura provocando que gran cantidad de los lodos se depositaran barranco abajo.

Con la restauración de los antiguos depósitos de finos se conseguirá, por un lado, la integración medioambiental de estas zonas muy deterioradas; y por otro lado, proceder al encapsulamiento in situ de los lodos; evitando movilizaciones de los mismos que puedan afectar al ecosistema, así como a la fauna de la Sierra de Gádor.

Las zonas de donde se están retirando los lodos, además de las Minas de Berja son Fuente Nueva y Caparidán, donde se interviene mediante la recuperación y revegetación del suelo, creando los sistemas necesarios que garanticen la estabilidad de los taludes y eviten la erosión de los suelos.

Los objetivos principales son estabilizar las estructuras a largo plazo, proteger la zona de la erosión, prevenir la contaminación ambiental, puesta en uso productivo de los terrenos recuperados.

Vista aérea de los trabajos

 

Los depósitos de lodos son lugares de acumulación de los materiales derivados de los procesos de metalurgia extractiva de las menas metálicas, que eran molidos a fracción fina, y posteriormente se trataban en una planta de flotación donde las partículas sin interés económico o no deseables (p.e. pirita, arsenopirita) se transportaban como un lodo acuoso al depósito de lodos.

Estos lodos están compuestos por materiales de granulometría fina-media que contienen, entre otras especies minerales, sulfuros de escaso interés económico que fueron en su día rechazados en la planta de flotación, además de una pequeña proporción de partículas de la mena metálica que no llegaron a ser aprovechadas a causa de una tecnología extractiva deficiente o mal desarrollada.

En la actualidad, los depósitos de lodos constituyen un problema ambiental, al representar una acumulación fuente de emisión de metales pesados y formación de drenaje ácido por oxidación de los sulfuros.